A través del excelente trabajo que hacen los chicos de Via Libre me enteré que el Senador Porteño Daniel Filmus se junto con gente de SADAI, SAGAI, ARGENTORES, AADI, CAPIF y SADAIC. El objetivo de esta gente es la de convencer al senador porteño a que presente un proyecto de ley que pretende imponer un canon digital en el país (un gravamen regresivo que pretende fijar un costo extra a todos los dispositivos de almacenamiento y copia digital para repartir esos fondos entre las gestoras colectivas de derechos de autor). O en otras palabras un costo extra a todos los CDs/DVDs, pen drives, discos, cualquiercosaquepuedaguardarunbyte para darsela a los pobres tipos de la industria discográfica que -pobrecitos- están perdiendo plata.
Por supuesto que estas personas, incluso algunos autores, dicen que esta plata en realidad se la van a dar a los mismos autores, pero la realidad es que el control de esto es impensable y aunque lo controlen bien, el costo de la administración de estos fondos va a ser sumamente cara. Obvio, esa administración la harían los que promueven la ley. Lo peor de todo es que si efectivamente se controla bien y lo fondos van a parar a los autores, estos fondos van a ser mínimos. En España tienen una ley de este estilo y ellos mismos dicen que no termina funcionando.
Es muy fácil ver qué es lo que hay detrás de todo esto, y es la industria discográfica, una industria millonaria, billonaria que no quiere desaparecer. Ahora, que todavía tienen mucha plata, hacen todo lo que está al alcance de sus dolares para evitar lo inevitable. Pronto, dentro de pocos años van a ser una industria obsoleta, como las fabricas de carretas, de telégrafos, de todas esas cosas que ya no se usan.
Federico lo expresa muy bien en este artículo, recomiendo su lectura ya que es preciso, corto y de fácil lectura.
