¿Cuál fue el peor día de tu vida? (parte I)

18 marzo 2008
By

El otro día estaba hablando con un amigo que hace mucho que no veía, obviamente nos pusimos al día y hablamos bastante. Entre las cosas que me dijo me recordó de algo que hacía mucho no pensaba, no porque haya quedado en el olvido, sino porque simplemente -por suerte!- en estos últimos años no había vuelto a pensar en ello… El peor día (no trágico) de mi vida, yo lo tengo presente (y si seguís leyendo vas a saber por qué), fue un 3 de Septiembre, lo que no recuerdo es el año exacto, menos mal… se ve que ya voy olvidando algunos detalles :)

Me acuerdo que fue un 3 de Septiembre porque es el día que cumple años una de mis hermanas, yo tenía cerca de 20 años y muchos, demasiados, temas (boludeces?) en mi cabeza.

Era Sábado y yo vivía en la casa de mis viejos junto con algunos de mis hermanos, en ese entonces solo tres quedabamos viviendo ahí. Mis viejos tenían dos autos, uno era relativamente nuevo y era el que usaba mi vieja, era el intocable, al que nadie se subía. El otro, era un Ford Escort, modelo ’92, que usabamos “los hijos”. Como eramos tres nos lo repartíamos Viernes, Sábado y Domingo. Cada uno lo tenía un día y lo ibamos rotando todas las semanas. Ese sábado era el día que yo tenía el auto, me tocaba a MI y no me importó lo más mínimo ser considerado con mi hermana menor y cambiarle el día del auto (¿por qué? Si todavía no te diste cuenta… o sos como yo era antes de ese día o estás muy poco antento/a: era su cumpleaños y tenía muchas cosas para preparar la llegada de sus invitados).

Yo por mi parte tenía un partido de handball, jugaba en un equipo con otros ex-compañeros de mi secundaria y teníamos el primer partido de la temporada. Como era en Moreno (a 36 Km de la CapFed) tenía todo arreglado para ir en auto hasta allá.

Me levanté, desayuné, y en cuanto mi “hermanita” me dijo si podía cambiarle el día del auto yo me re-que-te-avalancé sobre la respuesta con un rotundo NO, sería que tenía más ganas de decirle que NO que irme con el auto a jugar al handball. En fin, no valieron las intervenciones de mi vieja, ni las quejas de mi hermana, yo seguí apostado al “ni en pedo” (y así me fue…).

Así que más tarde me fui, pasé por Ciudad Jardín (solía vivir ahí de más chico), levanté a unos amigos, pasamos por otro que se venía en auto también y tranquilamente nos fuimos para Moreno. Llegamos, ya era la tarde (tipo 14:00) y todo bien.

El club al cual pertenecíamos tenía muchas categorías y ya hacía rato que estaban jugando. Al llegar nos dijo el entrenador: “está todo retrasado, tenemos un par de horas hasta que comiencen a jugar. Igualmente por qué no me van dando los documentos así los pongo en la planilla”.

– Documentos? dije yo, Había que traer documento?

– Y sí, me respondió con cara de “flaco, sos un newbie”. Qué lo parió! pensé. Y yo que hice alto quilombo en mi casa y ahora no puedo ni jugar… Mmmmmhhhh, qué hago?, qué hago? -estaba recaliente- así que no lo pensé más, me voy para capital y busco el DNI.

Tenía auto, registro de conducir, mucha energía y nafta, pero lo que no tenía era ni la más p[u]ta idea de cómo ir ni volver (así poco que me había mudado ahí).

– Che! ¿Quién me acompaña??

– ¿Acompañarte? ¿Pero vos estás en p[e]do? Tenemos que jugar! ¿Y si no llegas?

Del fondo salta uno que no jugaba y que realmente era muy buena onda y dice…

– Yo te acompaño, sé como ir y venir.

– Bueno, vamos. Agarré las llaves del auto y mientras estábamos yendo para el estacionamiento donde estaba el auto el flaco me dice: Vamos con el mío, dale! No, por favor -respondí yo-, dejá que yo manejo. No, no… vamos con el mío, insistió. Ok (finalmente accedí)

Y allá fuimos, rápido, rápido (tenía un 147 blanco y le gustaba manejar al flaco, así que cual bólidos, salimos en dos ruedas).

Al subirme al auto puse las llaves en el bolsillo de la puerta de 147, pequeño GRAN error :(

(en el próximo post sigo para que no se haga tan largo…)

Tags: , ,